Asistí a un evento con la Asociación Internacional de Mujeres sobre el estrés y el rendimiento y tenía muchas ganas de escribir un blog para compartir lo que oí con vosotr@s.

Felicitaciones a la Dra. Tiffany Smith por las perlas de sabiduría que logró transmitir en un tiempo muy limitado.

Mi conclusión principal fue la relación entre nuestro cerebro y la jerarquía de necesidades de Maslow (crédito de la imagen para Pure360).

 

La jerarquía de necesidades de Maslow

Este es un recordatorio o una introducción a este modelo que explica la motivación humana. Se utiliza una pirámide para ilustrar la idea de lo que es “básico” o en la base, lo que puede tener lugar “encima” de una capa, apoyándose también en la metáfora del progreso y llegando a la “cúspide”, como el destino o el máximo al que podemos aspirar.

La jerarquía de necesidades de Maslow consiste en: necesidades psicológicas, seguridad, amor, pertenencia, estima, autorrealización

La relación entre nuestro cerebro y la jerarquía de necesidades de Maslow

La Dra. Smith simplificó la pirámide a tres niveles y combinó las 3 partes del cerebro con ellos (crédito de la imagen para Jayabrata Das), explicando efectivamente el estrés pero, lo que es más importante, para explicar cómo aprovechar el estrés y evitar el agotamiento, incluso lograr niveles altos de rendimiento.

  1. El cerebro reptiliano se ocupa de la respiración, la frecuencia cardíaca y una larga lista de funciones de supervivencia del cuerpo, así como de los instintos.

  2. El sistema límbico es responsable de nuestro vínculo y nuestras reacciones (aquí ocurre el famoso secuestro de la amígdala, lucha/huida/congelación)

  3. El neocórtex permite el pensamiento racional y nos ayuda a realizar.

Me interesó mucho saber cómo se relacionaba:

  1. Las necesidades de seguridad del cerebro reptiliano

  2. Las necesidades emocionales: sentirse apoyado, amado, perteneciente al sistema límbico y

  3. El neocórtex a “lo que más nos importa”, también conocido como significado y autorrealización.

 

Ella tenía un diagrama similar a este:

Cómo funciona el estrés en cada parte del cerebro

Cuando experimenta largos períodos de:

  1. Sintiéndote insegur@, terminas exhaust@

  2. Al carecer de amor y apoyo, te sientes desconectad@.

  3. Desalineación con valores y metas, te sientes insignificante.

Qué forma más astuta de mostrarnos qué mirar para mejorar y mantener el rendimiento.

 

Modelo ‘4 en 4’ del Dr. Friedland para lograr el máximo rendimiento

Por último, el Dr. Smith presentó un marco para ayudarnos a mantener la compostura frente a los desafíos y la angustia.

Paso #1 Reconocer y reconocer el estrés

1. Sensaciones físicas 2. Sentimientos 3. Pensamientos 4. Comportamientos

Y decidir si hace más mal que bien.

Paso #2 Reevalúa el estrés y las dudas sobre tí mism@

Evalúa:

1) ¿Qué pasó? (sólo los hechos)

2) ¿Cuál es mi creencia sobre lo que pasó?

Reevalúa:

3) ¿Es verdadera mi creencia o cuál es la evidencia de que debería ser así?

4) ¿Cómo podría ver esto de manera diferente?

 

#3 Cultiva la creatividad reflexionando sobre lo que es verdaderamente importante

VISIÓN: ¿Cuál es mi visión para una vida con sentido?

ESTRATEGIA: ¿Cómo lo haré?

IMPLEMENTACIÓN: ¿Qué pasos estoy tomando para llegar allí?

RESULTADOS: ¿Cómo sabré que lo logré?

Elige, puedes usar el proceso VSIR en cualquier tema que sea importante para ti: • Aprendizaje • Conexión • Expresar potencial • Estar al servicio • Crear oportunidades • Experimentar significado • Dejar un legado • Salud • Relaciones

 

#4 Oriéntate hacia lo verdaderamente importante

Mejora las preguntas que te haces (¿por qué quieres cultivar “X”?)

Encuentra  inspiradoras más respuestas

Evalúa tus respuestas y

aplicalas

Asegúrate de trabajar y comprometerte con temas positivos, que te permitan progresar y crecer.

Esto te permitirá pasar del modo reactivo al proactivo y ser dueñ@ de su compostura.

¡Gracias doctora Smith!

Trabaja conmigo como coach – contáctame.

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