La palabra procrastinar viene del latín que se divide en tres palabras: procrastinare, que significa “dejar un asunto para mañana,”, pro “adelante” y crastinus “se refiere al futuro”. Por lo que podemos llegar a la conclusión que significa: Dejar o aplazar actividades para después o para el siguiente día. 

¿Qué hacer para no procastinar? 

Sigue leyendo porque te este tema es de gran interés. Te lo cuento enseguida 🙂

Procastinar viene de una dinámica ampliamente instalada en la conducta de las personas en su día a día lidiando con el conflicto que crea gestionar unos recursos para lograr objetivos.

En los últimos tiempos gracias a Internet y las redes sociales, la procrastinación se ha convertido en un fenómeno de masas haciendo que tanto niños, jóvenes y adultos se distraigan durante largas horas sin empezar a hacer sus actividades pendientes.

A veces sucede que la procrastinación viene causada por la desgana y la pereza, ya que a la persona no le apetece realizar actividades o no se encuentra motivad@.

 

Aspectos psicológicos

Varios estudios demuestran que una persona empieza esta acción por tres razones principales. Por evasión, cuando la persona evita empezar una tarea por miedo al fracaso. Por activación, sucede cuando se tiene que realizar una tarea debido a que no hay más opción. Y, por indecisión, como dice la palabra es cuando la persona no puede llegar a tomar una decisión sobre la tarea pendiente.

Si tenemos en cuenta al entorno psicológico, esto puede deberse a algún trastorno psicológico. Puede ser depresión o TDAH que significa trastorno por déficit de atención con hiperactividad. También puede ser por ansiedad, miedo al fracaso, perfeccionismo o impaciencia.

En cuanto al ámbito físico, dos sistemas compiten para controlar esta situación. Estos son el sistema límbico, es el que se encarga del placer y la corteza prefrontal, que se encarga de planificar. Sucede que, si la corteza prefrontal logra prevalecer, la persona realiza la tarea, pero cuando el sistema límbico gana, las personas postergan la actividad por otra tarea que genere un placer a corto plazo.

 

Existen varias señales para saber si se está procrastinando

 

Una de las primeras señales es la acumulación de pendientes, ya que constantemente la persona pospone la realización y finalización de alguna actividad.

Otra señal es la repetición de dicha actividad, ya que al colocarse en diferentes listas y nunca poderla tachar es una clara señal que indica que no se está tomando el tiempo para realizarla correctamente.

Las excusas es otra forma de detectar la procrastinación debido a que al no encontrar una razón adecuada para cumplir con lo que se está pendiente se crean pretextos para aplazar. Esperar hasta el último momento para realizar alguna actividad da indicaciones de un mal hábito y una costumbre a procrastinar.

Finalmente, el procrastinador generalmente es desordenado pues no tiene tiempo ni consciencia sobre el tiempo que necesita para realizar esas tareas. El desorden implica falta de tiempo y de organización.

Existe una teoría llamada, teoría de la motivación temporal donde se crearon cuatro preguntas para reflexionar y así dejar atrás la procrastinación:

– ¿Cómo lograría una persona exitosa completar la meta?

– ¿Qué tal te sentirías si no haces la tarea que se te requiere?

– ¿Cuál es el paso siguiente inmediato que necesitas hacer?

-Si pudieras hacer una cosa para cumplir con tu objetivo a tiempo, ¿Cuál sería?

“Tú podrás retrasarte, pero el tiempo no lo hará” (Benjamin Franklin)

A CONTINUACIÓN, UNOS CONSEJOS O TIPS PARA DEJAR DE PROCRASTINAR:

 

CONOCERSE BIEN:

 

ESTO ES FUNDAMENTAL YA QUE PERMITE IDENTIFICAR LAS CAUSAS DE LA PROCRASTINACIÓN. SE DEBE PREGUNTAR EL POR QUÉ SE HACE. EL POR QUÉ SE DECIDE POSTERGAR ALGO IMPORTANTE Y POCO A POCO EL INDIVIDUO PODRÁ VER LOS HÁBITOS QUE LLEVAN ESTA ACCIÓN.

 

Para que esto tenga éxito se tiene que ser sincero con uno mismo porque no se puede mejorar absolutamente nada si no se identifican las causas reales que están haciendo a postergar y no hacer.

 

Al comprender las razones seremos capaces de poder realizar un cambio.

BUSCAR AMBIENTES PARA SER MÁS PRODUCTIVOS

 

A veces sucede que las personas permanecemos en lugares donde nos distraemos o somos propensos a descuidar las tareas.

 

En este caso, se debe procurar tener un espacio propio que aporte tranquilidad y calma para poder realizar con éxito las actividades pendientes.  Estas situaciones suceden normalmente porque las personas no suelen planear su lugar de trabajo y solo se sientan a hacerlas.

 

La recomendación para esta situación es que se planifique con anterioridad un momento y lugar para completar los pendientes procurando que sea un ambiente para potenciar la productividad.

 

ENCONTRAR EQUILIBRIO ENTRE TAREAS Y EL TIEMPO QUE SE TIENE.

 

La forma para lograr este equilibrio es que la persona se plantee objetivos alcanzables y medibles, mientras se es paciente al realizarlo poco a poco.

 

SE DEBE TRABAJAR ENFOCADO EN LAS PRIORIDADES

 

Cuando ya la persona comienza a planificar y organizarse, debe aprender a preguntarse cuáles son los pendientes más importantes para después poder colocarlo en un calendario.

 

Pasa que las personas se planifican, pero siguen procrastinando. Esto sucede porque crean horarios muy cargados dando como resultado el agobio y la ansiedad. Por eso primero se deben priorizar actividades para luego seguir avanzando paso a paso.

Así se logrará tener en foco un objetivo a la vez y podrá reducir el estrés que generan los horarios.

 

DIVIDIR LAS TAREAS EN PEQUEÑAS TAREAS

 

Por esto se aconseja que la persona tome una hoja donde anote en forma de lista las tareas más importantes que tiene pendiente dejando de lado aquellas tareas que no sirvan para alcanzar objetivos cercanos y realistas.

 

Es importante no hacer una lista aleatoria de todo lo que te gustaría hacer, ya que si  tomas este camino lo más probable es que llegues al fracaso y a la frustración trayendo la ansiedad.

 

Para realizar esta lista de manera más eficaz, te debes preguntar, qué actividades te acercan más a tus objetivos y cuáles no. Las que no son importantes se descartan o se colocan en segundo lugar.

 Para finalizar, es importante estar comprometidas al cambio y a los horarios para poder acabar con el mal hábito de la procrastinación. No es malo a veces tomar un descanso de las tareas y pendientes. Pero, siempre volviendo a la planificación sin desorden ni aplazando actividades.

Anna Higueras Castillo

Graduada en Administración y Dirección de Empresas, con formación complementaria en Contabilidad, Finanzas, Comunicación, Dirección Estratégica, redes sociales y web.

Me considero una persona versátil, con capacidad de adaptación. Aporto creatividad, capacidad de análisis, organización, y orientación a la consecución de objetivos.

Tengo habilidad en las relaciones personales y me gusta trabajar en equipo.

Valoro un proyecto que represente un reto en el que crecer personal y profesionalmente, con posibilidad de abordar diferentes proyectos que me provean de una formación continua en un ambiente dinámico.

Especialidades:
Gestión de la tesorería.
Gestión económica y presupuestaria.
Proyectos estratégicos y planes de viabilidad.
Automatización de procesos y gestión de los mismos.

Gestión de personal.

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